Perro, rra

  1. m. y f. Mamífero doméstico de la familia de los cánidos,

de tamaño, forma y pelaje muy diversos, según

las razas, que tiene olfato muy fino y es inteligente

y muy leal al hombre. U. en m. ref. a la especie.

RAE (2017)

 

El ser humano ha ido adaptando a los perros para ser su compañero, accesorio, guardián, guía, y mucho más. Es un animal que se presta a ser moldeado con una función específica debido a sus habilidades y destrezas. Los perros son animales con una gran memoria del olfato, reconocimiento de fonética, sensibles al oído y al olfato. Sin mencionar que por lo general son animales educados para ser dependientes de su dueño, y de esta manera generar una relación y apego demasiado estrechos.

Retomando el contexto de los sentidos como medio de información para generar conocimiento, los perros tienen un olfato y oído más desarrollado que el de los seres humanos. Esto los hace más sensibles y perceptibles que una persona. Pueden llegar a escuchar sonidos que el humano no es capaz de percibir, por lo que un sonido que para uno es “natural”, para un perro puede ser un detonante de estrés por daño a su oído entre otras cosas. Es por esto que en diversas situaciones y bajo ciertas circunstancias, los perros pueden llegarse a poner agresivos, a lastimarse, a no controlar su esfínter o destruir objetos. De igual manera se puede propiciar si no se les educa de manera adecuada. Es independiente la reacción de cada animal. Algo que funciona con uno, puede no funcionar con otro. Sin embargo es esencial que a estos animales se les dedique tiempo y atención para poder desarrollar al máximo sus habilidades.

Uno de los factores más relevantes dentro del estrés de un perro es la ansiedad/estrés por separación, que se da cuando un perro se encuentra solo, separado de su dueño, y alcanza un nivel de ansiedad que puede llegar a ser un problema. Hay perros que rompen cosas, hacen mucho ruido, hacen sus necesidades en lugares inadecuados, se vuelven agresivos, entre otras cosas. Todo esto, como mencionaba, es por falta de atención o por atención inadecuada. Lo esencial para hacer que un perro no llegue a alcanzar dichos niveles de ansiedad es dedicarle tiempo a su educación y saber utilizar herramientas que apoyen a su conducta.

Podemos educarlo para que se acostumbren a hacer sus necesidades en cierto lugar, que duerman en un espacio específico, que traigan el juguete de regreso cuando se les lanza, que no muerdan a visitas o extraños, que caminen a la par de su dueño, entre otras cosas. Todo esto se logra con educación, dedicación y repetición.

Un perro es capaz de descifrar las rutinas de su dueño y de esta manera aprende un lenguaje corporal que inclusive nosotros podemos llegar a ignorar. Por ejemplo, si a un perro aún no se le enseña a estar solo en casa, y él ya sabe que cuando su dueño se pone la chamarra y se guarda las llaves en el bolsillo es porque va a salir, entonces va a comenzar a actuar distinto con el propósito de no quedarse solo.

El 18 de agosto pasado, tuve la oportunidad de charlar con el veterinario Javier Serrano de León Guanajuato, y aprendí que un perro por lo general siempre busca la comodidad y protección. Al igual que con el estrés por separación, a la hora de dormir, puede suceder que el perro quiera dormir con su dueño. El simple hecho de comprarle una casa no es garantía de que la va a usar, de hecho, entre 80% – 90% de los perros no les gusta meterse a una casa para perro, porque no se les educa para hacerlos sentir que su casa es una zona segura.

Que un perro sepa que su casa es su zona segura es una de las herramientas más útiles en su educación. Aprendiendo esto, el perro puede sentirse seguro en cualquier entorno en el que se encuentre con su casa. Se le puede llevar de viaje, puede descansar en ella mientras hay visitas, puede verla como un lugar en el cual se le recompense. El punto en el empleo de esta herramienta es que no vea la casa como un lugar de castigo, pero reitero que no todos los perros van a reaccionar ni a comportarse de la misma manera.

Entonces, tomando la casa para perros como una herramienta, se puede desarrollar un objeto que ayude al crecimiento de la persona como dueño y del perro como mascota y compañero. Para el perro, la casa debería ser un lugar de protección, de descanso, un área segura, una guarida maternal, un asistente de entrenamiento, mucho más que un simple lugar donde duerma. Del mismo modo, para un humano, la casa de su mascota debería ser una herramienta que lo ayude a educar de mejor manera a su perro para que se sienta seguro y cómodo.

Dentro del mercado se encuentran varios objetos diseñados para que los perros no alcancen ciertos niveles de ansiedad. El ThunderShirt es una faja/pechera desarrollada para que toque ciertos puntos de presión que liberan sustancias corporales en los perros que los ayudan a relajarse. Dichos puntos los ha estudiado la acupuntura canina. Uno de estos puntos por ejemplo es detrás del cuello. Cuando un perro tiene crías, los transporta tomándolos firmemente pero con cuidado con la boca sobre este punto detrás del cuello. El instinto de las crías es de contraer el cuerpo y quedar completamente a la merced de la madre. Así, el ThunderShirt ha puesto en práctica éste conocimiento y es efectivo para casi 80% de los perros a los que se les aplica. Sin embargo, es un accesorio externo invasivo que puede llegar a limitar a la mascota y al dueño.

En cambio, en el mercado de las casas para perros, existe un par de productos análogos prototipo que aún se encuentran en desarrollo, pero cuyo objetivo es casi el mismo que el de esta tesis: reducir el estrés en perros por medio de supresión/disminución del sonido. La primera es el ZenCrate Pet Anti-Anxiety Den, un proyecto para crea un ambiente sereno para la mascota por medio de sensores y tecnología empleada para el control de la acústica. Funciona con una serie de paredes desarrolladas para tener una resistencia acústica mayor al de las casas comunes para perro y cuenta con un colchón ortopédico que absorbe vibraciones para un mejor descanso, tiene sensores de movimiento que detectan cuando la mascota está en la casa y reproducen música relajante, además de tener una cámara que se sincroniza con una aplicación al teléfono celular de los dueños para que éstos puedan ver a su mascota en todo momento. En general es un producto que está diseñado para satisfacer más necesidades de las esenciales para que una mascota se sienta segura y cómoda. Esto, a mi manera de ver, lo hace ser un producto que va más allá de lo fundamental y lo convierte en un accesorio de lujo que no todos los dueños de mascotas podrían adquirir una vez que lleguen al mercado.

De igual manera existe un producto en desarrollo en Inglaterra que se fue a lo más básico en cuanto a la supresión del sonido. El QuietKennel funciona aislando por completo a la mascota del exterior para eliminar el ruido que le provoca estrés. Las desventajas que tiene son que el perro cuenta con una cantidad limitada de oxígeno en la casa, es incapaz de salir de ella sin la asistencia de su dueño y es un producto que excede los estándares del precio de cualquier casa de perro para lo que ofrece con un costo estimado de 800 libras.

 

Por otro lado y como parte de la validación sobre el proyecto, contacté a una maestra que tiene una perra adoptada para conversar y obtener toda la retroalimentación posible sobre mi investigación.

El pasado 31 de octubre del 2017 fui a la casa de Ashby Solano en la Ciudad de México.dónde conocí a Mía, una perrita de año y medio de edad que es cruza de pitbull. Mía, al seguir siendo técnicamente un cachorro, era mucho más inquieta cuando recién fue adoptada. Cuando Ashby y su esposa Patricia estaban ausentes, Mía tendía a jugar con todo lo que tuviera a su alcance. Cuando regresaban a casa encontraban desorden, cosas rotas y/o fuera de lugar. Comenzaron a buscar soluciones como juguetes, premios, entre otros. Incluso los juguetes más resistentes que encontraban en el mercado, al ser Mía un perro re tamaño medioano/grande, los deshacía demasiado rápido. Entre un intento y otro de que Mía dejara de hacer destrozos, un asistente de una tienda de mascotas les recomendó comprar una casa/jaula donde la pudieran encerrar cuando ellas no estuvieran en casa. Fue la única manera en la que pudieron contener la actitud de Mía. El veterinario Javier Serrano en mi previa charla me comentó que la mayoría de los perros no están acostumbrados a tener casa, por lo que hay que educarlos para que hagan costumbre y lleguen a tener un sentimiento de pertenencia. Sin embargo, en cuanto Ashby le compró su casa, Mía entró por voluntad propia. Desde entonces Ashby me comentó que más allá de no poder hacer destrozos por estar encerrada en su jaula, Mía adoptó éste espacio como su lugar seguro. Ahora cada vez que Ashby sale de casa, Mía entra a su jaula tranquila y así se queda hasta que regresan.

Otro aspectos importante sobre la relación de Mía con su jaula es que se pone nerviosa cuando alguien más está invadiéndola. En mi visita, Ashby comenzó a desmontar la jaula de Mía para mostrarme el mecanismo de portabilidad, mientras hacía esto, Mía se puso un poco tensa.

Con Mía como ejemplo de perro como mascota de interior, teniendo en cuenta que su carácter es muy noble y dócil por lo que es una perrita fácil de educar, pude observar como para el perro sí es importante tener su espacio en cual se sienta protegido y cómodo. Y cómo un objeto puede evitar por medio de la disminución del estrés en las mascotas incrementar la productividad también de los dueños de ésta. Sin la jaula para Mía, Ashby y su esposa tenían esta constante preocupación sobre cómo iba a estar su casa a su regreso. Por muy simple que sea el efecto, el quitarse esa preocupación de su día ayudó a ambos lados a llevar una mejor relación.

 

Llevé a cabo un estudio de mercado en el que exploré tres sectores que ofrecen productos relacionados al que se va a desarrollar. Mi primer acercamiento a la posible competencia y análogos fue por medio de internet. En mi primer búsqueda en Google catalogué las casas para perros como casas de exteriores. En su gran mayoría, sólo encontré casas con estructura de paredes, techo, y suelo; casas típicas para perro de materiales plástico o de madera.

Como investigación de campo, seguí por ir a tiendas especializadas (PETCO, +Kota), tiendas departamentales (Liverpool, Fábricas de Francia, Sears), supermercados (WalMart, Sam´s, Costco), veterinarias (San Gerónimo), entre otras. Lo que encontré fue prácticamente las mismas casas que vi en internet. La diferencia es que descubrí que había muchas más opciones en lugar de casas para perro tradicionales. Observé que había camas para perro, jaulas, transportadoras, casas. Sin embargo, no había mucha variedad. En las camas, sólo cambiaba la escala y el gráfico prácticamente. En el caso de las transportadoras, lo único que cambiaba era la escala y la marca del producto. Había jaulas de varilla y de rejilla de distintos tamaños y las casas para perro con techo sólo estaban en tamaños grandes y con el mismo diseño.

Comenté el tema de la tesis con un amigo, quien ofreció llevarme a un mercado de puros animales en la Ciudad de México, el mercado Morelos en la colonia Morelos, delegación Venustiano Carranza. Ahí me di cuenta de que no sólo se encuentran accesorios en de las instalaciones del mercado, también en todas las calles que lo rodean. Los productos que encontré relacionados con mi tema son totalmente distintos. Había casas en las cuales se les podía quitar el techo por medio de un cierre para poderlo usar como portafolio contenedor del resto de la casa. Otras empleaban el mecanismo de las casas de campaña con tensores y textiles delgados y flexibles. Encontré una variedad extensa de mochilas/cangureras para transportar perros de tamaño chicos y medianos desde rígidas, hasta pecheras como las de los bebés. Había casas plegables cuya estructura estaba compuesta completamente de cojín. Casas de una sola pieza hechas en resinas o fibra de vidrio que sólo contaban con un punto minúsculo de ventilación; transportadoras de menor calidad con ensambles de todo tipo; casas de exterior con ventanas, jaulas de rejilla, entre otras.

Como último acercamiento al mercado, realicé una búsqueda en Pinterest para ver la tendencia de diseño que llevan esta clase de accesorios. Adiferencia de la primera búsqueda en internet, la mayor parte de las casas para perro eran más acercadas a camas de interiores. Descubrí que ha cambiado la visión que la gente tenía de los perros; ya no son los guardianes de la casa que necesita dormir afuera para proteger y avisar al dueño cualquier de cosa. En la actualidad, como hay más personas que residen en departamentos, tener un espacio exclusivo para el perro es menos probable. Los dueños están acostumbrando a que sus mascotas vivan dentro del hogar, tengan más atención, más accesorios, más servicios.

Por su parte, los productos que encontré, en cuestiones de estética, iban más relacionados con el empleo de materiales como tableros laminados, cosas planas. Diseños sencillos, geométricos, finos, minimalistas, del color del material. La línea de la estética por lo general es muy similar.

 

En esta investigación de tres sectores, pude percibir que cada uno tenía un elemento que representaba su fuerza en específico. En las tiendas predominaba lo más comercial. Eran precios accesibles para una clase media alta, variantes definidas, pero todo lo básico; jaulas, transportadoras, casas de exteriores y camas de interior. en el mercado había más innovación, se notaba que eran diseño de importación, precios más bajos y calidad más baja pero con propuestas que solucionan la portabilidad de una manera sencilla.

Concluyendo las anotaciones de los casos anteriores, uno de los factores que se deberían tener en cuenta en el desarrollo de un espacio exclusivo para perros es que son animales territoriales. Cuando un perro se recuesta busca tener el mayor ángulo de visión posible sobre el espacio para aumentar su sensación de control y disminuir ansiedad. Por esto, la entrada a la casa debería ser de por lo menos un 70% de la fachada frontal. También, ya sea cojín, trapo, manta, etc. donde se vaya a recostar el animal, debería de estar suspendido sobre el nivel del suelo a manera de aislante térmico. Un gran porcentaje de la temperatura de los perros mientras están recostados proviene del suelo, por lo que tenerlo elevado sobre el nivel del suelo ayuda a eliminar esfuerzo en el animal. Otro de los factores a considerar es el material del cual está hecha la casa. Por temporadas, los cambios de temperatura son mucho más fáciles de absorberse por medio de metales y plásticos, al igual que las vibraciones del sonido. Por último, pero no menos importante, otro de los factores que yo considero esencial es la modularidad de la casa para la mascota. El hecho de poderla adaptar a las necesidades del dueño tanto como de la mascota es fundamental. No es necesario tener una casa techada para mascotas en todo momento. Esto aumenta la portabilidad, versatilidad y lo adaptable que puede llegar a ser el objeto. De este modo las posibilidades de que el mercado del producto sea mayor se amplía ya la ubicación geográfica del dueño puede variar, así como las condiciones climáticas de la mascota.

Como oportunidad de diseño, los accesorios para perros se ha vuelto tendencia debido al desinterés que existe en nuevas generaciones en tener hijos, sea cual sea el motivo. Ahora, muchas personas están más preocupadas por sus “perrhijos” que antes. La cantidad de gente con mascotas ha aumentado, pero no tanto como la atención que ahora se les da. Existen restaurantes exclusivos para perros, salones de belleza, guarderías, hoteles, entre otras cosas. Por lo que hacer una casa para perros que se acomode a las necesidades de la mascota, tanto como las del dueño es un fuerte punto de partida. Recordemos que todos los accesorios existentes para mascotas no van a poderle comprar educación al animal. Sea cual sea el objetivo de comprar un accesorio, se le debe dar continuidad junto con la mascota para poder sacarle el mayor provecho posible al objeto.

Para concluir con el capítulo y manera de complemento de la investigación, existen muchos estudios sobre la acústica que dan soluciones caseras que implementan la supresión del sonido de una manera eficiente sin llegar a profesional.

En estudios de grabación, es un requisito tener un cuarto especializado anti-ruido para tener una fidelidad de grabación mayor. Una de las soluciones económicas es la siguiente: Crear un bastidor relleno de espuma plástica recubierto de tela para que las vibraciones sonoras se absorban en la espuma, y así generen menor eco en los sonidos para dar una definición aumentada de sonido.

Otra solución es similar pero con prismas en tres dimensiones. Los ángulos de los prismas hacen que el sonido rebote en un ángulo distinto al de entrada, redireccionándolo hacia una esquina donde se disipa. Esto puede ser construido con base en materiales sólidos/rígidos o flexibles/espumosos.

Una solución que se podría implementar en una escala distinta es la de los silenciadores de armas de fuego. El sonido de un balazo no proviene de el aire expulsado frente a la bala, proviene de la presión ejercida detrás de ésta. Un silenciador de armas lo que hace es disipar esa presión en una serie de cámaras dentro de un cilindro posterior al cañón de el arma. Así, conforme más avanza la bala dentro del cilindro, se va ejerciendo menor presión en el aire detrás de ésta. De tal manera que al salir del cilindro, la presión es casi nula, por lo que el sonido casi desaparece por completo.

Ahora, tomando como referencia la laudería, y como recomendación de material para la construcción de la casa por parte del veterinario Javier Serrano, para la madera hay varios procesos que se le puede hacer para que disminuya su vibración sonora reduciendo el ruido en el interior de la casa. Dichos procesos pueden ser aplicados dentro de la construcción como acabado final o dentro del proceso. Ésta es factible debido a cuales son los materiales de los cuales están fabricadas una gran mayoría de las casas para perros. Las transportadoras comunes están hechas de plástico, por lo que al tenerlas en el exterior, su temperatura varía demasiado en lapsos cortos de tiempo. Si hay mucho sol directamente sobre la casa, esta se calentará creando un ambiente sofocado y caliente para la mascota, pasa lo mismo con el frío. Una ventaja de las casas hechas con plástico es la durabilidad sin necesidad de darles tanto mantenimiento, pero aún así el material no es el mejor en cuestiones de higiene.

Existen las casas rejilla como las de los consultorios veterinarios. Estas casas son de acero inoxidable con una puerta frontal de rejilla que permite acceso más fácil por parte del animal. La ventaja del material, al contrario de los plásticos, es que se le puede limpiar de una manera mucho más rápida y con mayor higiene. La desventaja es que el material tiene una rapidez mayor de propagación térmica que el plástico.

También existe una clase de jaulas de entrenamiento, las cuales son rejillas por los cuatro lados. La ventaja está en el ángulo de visión de los perros, debido a que tienen transparencia en 360º para observar. Las desventajas son que no cuenta con resistencia térmica ni sonora. Son jaulas de contención más que casas para perro.

Otra opción existente en el mercado es una canasta que se sujeta con correas al asiento del coche, de este modo la mascota no se va moviendo dentro del vehículo. Similar a ésta, existe una clase de tapete/manta que se coloca de igual manera con correas sobre los asientos traseros del coche para que el perro se acomode sin causar daño o ensuciar el automóvil.

 

Las casas comunes de los perros tienen como estándar de medida cuatro tamaños: chicos, medianos, grandes y extra grandes. Previo a la exploración de la forma, el conocer las dimensiones del usuario principal del producto (los perros) es fundamental para poder comprender la relación con materiales, dimensiones y formas.

Existen de manera generalizada cinco tamaños de perros: extra chicos, chicos, medianos, grandes y extra grandes.

 

Perros extra chicos: Peso estimado de 4.5 kg o menos aprox., altura de la cabeza al suelo de 30 cm o menos aprox., del hombro al suelo de 25 cm o menos aprox. y distancia de la nariz a la cola de 40 cm o menos aprox.

Perros chicos: Peso estimado 5 kg – 11.5 kg aprox., altura de la cabeza al suelo de 40 cm aprox., del hombro al suelo de 38 cm aprox. y distancia de la nariz a la cola de 60 cm aprox.

Perros medianos: Peso estimado de 11.8 kg – 34 kg aprox., altura de la cabeza al suelo de 61 cm aprox., del hombro al suelo de 50 cm aprox. y distancia de la nariz a la cola de 76 cm aprox.

Perros grandes: Peso estimado de 34.5 kg – 45.5 kg aprox., altura de la cabeza al suelo de 76 cm aprox, del hombro al suelo de 63 cm aprox. y distancia de la nariz a la cola de 89 cm aprox.

Perros extra grandes: Peso estimado de 45.5 kg o más aprox., altura de la cabeza al suelo de 96.5 cm o más aprox., del hombro al suelo de 78 cm o más aprox. y distancia de la nariz a la cola de 101 cm o más aprox.

 

Para dimensionar las casas para perros de una manera adecuada existen varias fórmulas simlpes para sacar las medidas. Una de las más acertadas que encontré consta de lo siguiente:

 

Tamaño de la altura de la entrada/puerta: 3/4 de la altura total de la mascota.

Altura total del interior de la casa: 5/4 de la altura del hombro al suelo de la mascota.

Profundidad de la casa: 5/4 de la medida total de la nariz a la cola de la mascota.

Ancho de la casa: 1/2 de la medida total de la nariz a la cola de la mascota.